Vive mirando una estrella
siempre en estado de espera...
Son las 3 de la mañana. Extremoduro suena desde algún rincón de la oscuridad y sube hasta mi ventana. Se cruza con el ruido de los trenes, con el vaivén de mi cabeza. Alguien del otro lado de la calle, espera, espera, espera...
Y tampoco encuentra su camino.
Y tampoco encuentra su camino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario