lunes, 24 de noviembre de 2008

Impreso por defunción

Supongo que la vieja costumbre de la jefa de leer las esquelas del periódico, ha hecho mella en mi. No puedo evitar ver en la muerte y en toda su parafernalia, algo grotesco y a la vez absurdo e irónico.

Me ha hecho gracia que una conocida marca de productos de papelería, publicite en su web, tarjetas de bodas, bautizos y comuniones, junto a las de defunción. No me imagino a los muertitos (y lo digo con cariño, porque tengo alguna que otra personilla "allá", del otro lado de la vida) enviando tarjetas de visita, ni recuerdos de aniversario; pero ahí están. Debe ser que alguien las usa.

En la lucha por no dejarlos caer en el olvido, nos volvemos un poco extravagantes. Quizás, no estemos tratando de salvarlos a ellos; sino a nosotros mismos.




Nuestra colección de recordatorios de defunción ofrece gran variedad de modelos, disponiendo de diversos estilos y acabados. Este producto está especialmente dirigido a imprentas especializadas, así como empresas de Servicios Funerarios.

1 comentario:

Lyra Lenguadeplata dijo...

Yo pienso que si de verdad recuerdas a alguien no es necesario este tipo de cosas. A mi no me hacen sentirme ni mejor ni peor.

Tengo mis recuerdos, y están ahí día tras día. No necesito una notita para traer a mi memoria los buenos y malos ratos, simplemente están ahí.

Quizás, no estemos tratando de salvarlos a ellos; sino a nosotros mismos.

Qué sabia eres, yo no lo habría descrito mejor. ;)

Un abrazo, que nunca vienen mal.