miércoles, 3 de junio de 2009

Desgracia

"Antes que otra cosa, son violadores. Piensa en los tres visitantes cuando se largaron en el Toyota, tampoco tan antiguo, con el asiento de atrás repleto de electrodomésticos y sus penes, sus armas, envueltos y calentitos y satisfechos entre las piernas... ronroneando, esa es la palabra que se le ocurre en el momento. Razones tuvieron que sobrarles para estar contentos con el trabajito de aquella tarde; tuvieron que sentirse encantados de la vida con su vocación.

Recuerda que, de niño, tropezó con la palabra violación en algunos artículos de prensa, y que trató de conjeturar qué quería decir exactamente, extrañándose de que la letra l, habitualmente tan suave, figurase en medio de una palabra que contenía tal horror que nadie era capaz de pronunciarla en voz alta..."

(Desgracia, J.M.Coetzee)



Y después de tanto libro depresivo y/o sangriento... creo que me va haciendo falta alguna novelilla sin aspiraciones. Sólo por reírme un poco.

2 comentarios:

Belinda L. Black dijo...

Date a Pomponio Flato, si no te lo has leído... que te vas a reír mucho...

Un beso, Bicho!!

Bicho dijo...

Ohhh, me avergüenzo de mi misma Belinda. Aún no he leído a Mendoza!!! Esta noche no podré dormir de los remordimientos...

Gracias por la recomendación, este fin de semana en la feria del libro me rascaré un poco el bolsillo ^^


Besos!