lunes, 19 de julio de 2010

Sin noticias

(de Gurb)

15.00 - Ahora que dispongo de dinero, decido recorrer la zona céntrica de la ciudad y visitar sus afamados comercios. Ha vuelto a nublarse, pero por el momento parece que el tiempo aguanta.

16.00 - Entro en una boutique. Me compro una corbata. Me la pruebo. Considero que me favorece y me compro noventa y cuatro corbatas iguales.

16.30 - Entro en una tienda de artículos deportivos. Me compro una linterna, una cantimplora, un camping butangas, una camiseta del Barça, una raqueta de tenis, un equipo completo de wind-surf (de color rosa fosforescente) y treinta pares de zapatillas de jogging.

17.00 - Entro en una charcutería y me compro setecientos jamones de pata negra.

17.10 - Entro en una frutería y me compro medio kilo de zanahorias.

17.20 - Entro en una tienda de automóviles y me compro un Maseratti.

17.45 - Entro en una tienda de electrodomésticos y lo compro todo.

18.00 - Entro en una juguetería y me compro un disfraz de indio, ciento doce braguitas de Barbie y un trompo.

18.30 - Entro en una bodega y me compro cinco botellas de Baron Mouchoir Moqué del 52 y una garrafa de ocho litros de vino de mesa El Pentateuco.

19.00 - Entro en una joyería, me compro un Rolex de oro automático, sumergible, antimagnético y antichoque y lo rompo in situ.

19.30 - Entro en una perfumería y me compro quince frascos de Eau de Ferum, que acaba de salir.

20.00 - Decido que el dinero no da la felicidad, desintegro todo lo que he comprado y continúo caminando con las manos en los bolsillos y el ánimo ligero.

(Sin noticias de Gurb, Eduardo Mendoza)


Humor absurdo en estado puro.

4 comentarios:

Belinda L. Black dijo...

Jajajaja....Qué grande...

Guarismo dijo...

Sí, hay que descubrirse ante el absurdo humor de Mendoza en esa obra. No paré de sonreír, u me reí a ratos. Genial.

¿Qué tal te va, niña? ¿Todo bien?

Un abrazo,
Miguel

Bicho dijo...

Me encanta que un libro me haga reír. Y me parece un despliegue de talento impresionante.

Cuánto tiempo Guarismo!!! Va todo bien, reposando más de lo habitual ahora que ha llegado el verano :)

Besillos a los dos!

Jondalar dijo...

Años ha de esa novela.

Me la prestarón.
Me la compré.
La dejé.
La perdí.

La volví a comprar.

Absurdo, pero Genial.

Besos.