sábado, 28 de junio de 2008

Adiós compañera.



"Cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro...."

Hace tiempo colgué este artículo en mi Flog. Hoy merece la pena recordarlo.

"Él nunca lo haría, Arturo Perez-Reverte. El Semanal, 1998"

Sara apenas podía correr, no le gustaba estar con gente a la que no conocía, le daban miedo las tormentas y no te dejaba ni mirarla cuando iba a comer. Pero era una gran compañera. En los momentos difíciles, se sentaba a mi lado y me golpeaba suavemente el hombro con su cabeza; parecía decirme: "tranquila, esto pasará... pero mientras tanto, yo seguiré aquí, a tu lado." Aguardaba paciente y me miraba con sus ojos leales; con esa bondad que sólo pueden ofrecerte los animales y un par de personas excepcionales.

La echaré de menos.

1 comentario:

Carlos dijo...

Qué guapa era :(
Me acuerdo día última vez que la ví. Parecía que sonreía y no trató de arrancarme la cabeza. Guapa!

Irá al cielo de los perros