Tengo un problema: no recuerdo que Ángela Merkel se presentara a las últimas elecciones generales.
(Y sin embargo ahí está, gobernándonos a todos descaradamente).
viernes, 30 de septiembre de 2011
Amnesia
Anclaje

Él era su anclaje. Tenía la serenidad justa que la mantenía bien atada con los pies en el suelo. A veces se le hacía insoportable. Su seguridad, su calma. Esa manera de permanecer impávido ante el transcurrir de las horas.
Ella no podía vivir la vida así, sin prisas. Era un torrente en todas sus acciones. En su risa, que brotaba sin motivo y siempre inoportuna. Sus gestos enérgicos y rotundos. Paseaba con los brazos abiertos, tratando de abarcar el mundo entero.
A veces no le soportaba; y sin embargo sabía, como una verdad inexpugnable, que él era su anclaje. La única persona capaz de mantenerla a salvo, cuando hacía piruetas al borde del abismo.
Ella no podía vivir la vida así, sin prisas. Era un torrente en todas sus acciones. En su risa, que brotaba sin motivo y siempre inoportuna. Sus gestos enérgicos y rotundos. Paseaba con los brazos abiertos, tratando de abarcar el mundo entero.
A veces no le soportaba; y sin embargo sabía, como una verdad inexpugnable, que él era su anclaje. La única persona capaz de mantenerla a salvo, cuando hacía piruetas al borde del abismo.
Imagen: John William Waterhouse.
Resumiendo:
franquezas,
no comment
jueves, 29 de septiembre de 2011
Como si

Y cuando ni siquiera ella misma lo esperaba llegó el momento en el que no tenía nada importante que hacer. Algo parecido a las tardes de domingo o a unas vacaciones sin el puto Wifi trayéndola de vuelta a la realidad y sus compromisos. Se dejó crecer la pereza sin remilgos, como si el paso del tiempo ya no fuera asunto suyo; y en mitad de la tarde, con el sol aún tostándole la punta de la nariz, salió a la calle y empezó a caminar como una bailarina loca.
Resumiendo:
franquezas,
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martes, 27 de septiembre de 2011
Sin freno

Se dedicó a correr. Con determinación pero sin destino cierto.
Así que corrió y corrió de un sitio a otro como solución a todos sus problemas. Dejó de pensar, dejó de creer, dejó de interesarse por el camino.
Corrió y corrió. Hasta que un día dijo no puedo más. Respiró y empezó a olvidar.
Así que corrió y corrió de un sitio a otro como solución a todos sus problemas. Dejó de pensar, dejó de creer, dejó de interesarse por el camino.
Corrió y corrió. Hasta que un día dijo no puedo más. Respiró y empezó a olvidar.
Resumiendo:
franquezas,
no comment
martes, 20 de septiembre de 2011
Ligera de equipaje

Si había logrado superar algo era esa estúpida y humana fase del apego. Ella iba feliz de un sitio a otro, sin muchos contactos, con apenas dos o tres nombres a los que extrañar. Cargaba con un teléfono móvil al que nunca hacía caso y no recordaba la importancia de actualizar las redes sociales. Subía el volumen de los cascos y se paseaba por el mundo como una mera observadora; muda y ausente, como si no existiera nadie esperándola; como si nadie prestase atención a sus acciones.
Por eso este recién estrenado tiempo de despedidas se le hizo agrio y confuso. Pertenecer a algún lugar, adquirir compromisos, mantener relaciones.
Sintió miedo al pensar que tenía sitios a los que regresar. Ahora tenía necesidad de otros. Formar parte de algo era agradable, reconfortante... pero también generaba una dosis de angustia a la que hasta ahora había sido inmune.
Colocó todo en una balanza y entendió que debía hacer lo imposible por dejar de huir de todo y todos y aprender a mantener el equilibrio.
...Voy a echarte de menos, es como si ya fueras algo mío...
Sintió miedo al pensar que tenía sitios a los que regresar. Ahora tenía necesidad de otros. Formar parte de algo era agradable, reconfortante... pero también generaba una dosis de angustia a la que hasta ahora había sido inmune.
Colocó todo en una balanza y entendió que debía hacer lo imposible por dejar de huir de todo y todos y aprender a mantener el equilibrio.
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franquezas,
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domingo, 18 de septiembre de 2011
Campeones!
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