En medio de todo el barullo de este fin de semana interminable, tuve la suerte de tropezarme con el artículo de Pérez-Reverte del domingo y me hizo reír un rato, así que aquí lo dejo, para los que estén interesados en empezar la mañana con algo ameno.
He vuelto. Ya sé que me echabais de menos, sobre todo aquellos/as que me visitan a hurtadillas y que necesitan saber de mí y de mi vida, pero sin hablar conmigo (a buen entendedor/a, pocas palabras bastan; y si no, lo digo en alemán, ya sabes guapa/o).
Sé que os preguntareis qué me ha impedido actualizar en estos días: ¿Me ha tocado un viaje a París, para dos personas con todos los gastos pagados en un sobre de pastas Maggy? ¿Un jeque multimillonario de Dubai me ha secuestrado y me ha convertido en su amante heredera? ¿Me he peleado con los incompetentes de Te****nica (una vez más) y me han cortado la conexión?
NOOOOOO. Es mucho peor de lo que todos imagináis: he estado de mudanza (yuujuuu!).
Dos días de frenético y absoluto descontrol, en el que he empaquetado de todo, he tomado metamizol, he desempaquetado, he tomado ibuprofeno, he metido en cajas, he tomado diazepan, he sacado de cajas, he tomado tetrazepan, he movido muebles, he tomado más ibuprofeno, he empaquetado más cajas, he tomado más valium, he movido más muebles... y así hasta el final de los tiempos, osea, el domingo a las 2 de la madrugada.
Teniendo en cuenta, que mi esguince cervical, contractura del trapecio o lo que demonios sea, aún estaba latente, después de todo ese sobreesfuerzo, he pasado dos días en cama sin poder moverme y drogada las 24h del día. Ahora creo que más que recuperarme, tengo que desengancharme.
De todo esto he sacado varias conclusiones:
1) Todo el mundo dice que la salud es lo primero, pero se refieren a la propia, la del resto del mundo no les preocupa en absoluto.
2) En el amor, en la guerra y en las mudanzas todo vale.
3) Para la decimoquinta vez que mis padres decidan cambiarse de casa, yo procuraré estar viviendo en el Cairo o un poquito más lejos, o tener ahorrado dinero suficiente como para pagar a una agencia de mudanzas que se deslomen por nosotros.
4) Si existiesen campeonatos de paciencia el Señor Calamar ganaría por goleada al Santo Job.
5) Parte de mi familia se ha ganado el cielo después de este fin de semana.
6) De estar en el lugar de todos los que han venido a ayudarnos, yo no volvería a dirigirnos la palabra.
7) Pese a ello, no lo han hecho, así que no puedo hacer otra cosa más que darles las GRACIAS mil o dos mil millones de veces.
8) ¿La morfina para cuándo?
9) Las 25 primeras cajas que abres cuando estás buscando algo urgente, son siempre las equivocadas.
10) Mis 40 metros cuadrados de casita madrileña son una bendición. Allí jamás, jamás, JAMÁS, podrán entrar taaaaantos tiestos como he visto mover este fin de semana en casa de mis padres.
¿Habéis visto "Esta casa es una ruina"? Si yo hubiese tenido una cámara a mano habría grabado la segunda parte. El domingo por la noche mi grado de desesperación rozaba lo absurdo y todo a mi alrededor se parecía a una hecatombe interminable. Ante esto, dos opciones:
(a) Saltar por el balcón.
(b) Adoptar la filosofía de Tom Hanks.
En ello estamos.
P.D.- Sé que había prometido no poner más vídeos, pero necesitaba desahogarme, aaainsss, es que soy mu sufría.
"Mi nombre es Kathy H. Tengo treinta y un años, y llevo más de once siendo cuidadora. Suena a mucho tiempo, lo sé, pero lo cierto es que quieren que siga otros ocho meses, hasta finales de año. Esto hará un total de casi doce años exactos. Ahora sé que el hecho de haber sido cuidadora durante tanto tiempo no significa necesariamente que piensen que soy inmejorable en mi trabajo. Hay cuidadores realmente magníficos a quienes se les ha dicho que lo dejen después de apenas dos o tres años. Y puedo mencionar al menos a uno que siguió con esta ocupación catorce años pese a ser un absoluto incompetente. Así que no trato de alardear de nada. Pero sé sin ningún género de dudas que están contentos con mi trabajo,y, en general, también yo lo estoy. Mis donantes siempre han tendido a portarse mucho mejor de lo que yo esperaba. Sus tiempos de recuperación han sido impresionantes, y a casi ninguno de ellos se le ha clasificado de "agitado", ni siquiera antes de la cuarta donación..."
(Nunca me abandones, Kazuo Ishiguro)
Esto es sólo el comienzo de uno de los libros que más conmoción me han causado en los últimos años (sí, conmoción, yo me vivo los libros, no me los leo). Me lo recomendaron hace un par de años, pero no he podido pillarlo hasta este verano, en el que mis millones de horas de convalecencia, sólo me han permitido leer y ver televisión basura. No es que sea una entendida en lo que a literatura se refiere, pero al menos he disfrutado mi tiempo libre con páginas de alguien más que Lucía Etxebarría y otros cuatro o cinco Premios Planetas mal entregados (mi teoría sobre la "corrupción" de los premios literarios es mundialmente conocida, pero otro día, me encargaré de explicarla aquí); y creo que Nunca me abandones, merecería estar entre esas absurdas listas que se hacen sobre "los 1001 libros que debes leer en tu vida".
Desde el comienzo de la novela, una sombra oscura y melancólica planea entre las palabras, de una manera tan sútil, que uno se niega a creer la realidad tan dura a la que se aproxima. Es como un continuo presagio; como la frágil intuición, de que hay algo escondido, sórdido y sombrío, más allá de lo que te están contando.
Muy recomendable.
P.D.- Ya sé que cuando me las doy de listilla soy insoportable, pero no os preocupéis, me ocurre sólo un par de veces al año.
Después de varias jornadas intensivas dando brincos de un concesionario a otro. Después de miles de consultas entre familiares y amigos supuestamente entendidos en este mundillo de los motores. Después de hacer, deshacer y volver a rehacer las cuentas. Después de nervios, nervios y más nervios. Por fin, el Señor Calamar se ha comprado un coche! Yo aún estoy conmocionada, pero soy una copiloto estupeeeenda (ejeem, eso intento al menos). Ya me he peleado con todos lo botones de la radio esa mp3 con dolbisurraun y control vocal, con el climatizador bizona, con los espejos mal puestos... y todo está dominado ¬¬
Este guapetón es nuestro nuevo compañero de viajes!
Ha sido oficialmente bautizado como Cobete, en honor al más GRANDE: el vocabulario Gañán. (Para más información, ver vídeo a continuación: Cómo hablar Gañán)
Prometo no poner más vídeos en una temporadita. Ya dije que esto del Youtube me perdía, pero es que el bautizo de nuestro primer coche... lo merecía!
P.D.-¿Por qué a todo le ponen nombres complicados? Abs, Abbs, Tdi Tdci, EHPAS, motor Duratorq, suspensión trasera "Control Blade", EBD, AFS, DDS... ¿Están tratando de sintetizar alguna proteína de manera ilegal? ¿Es algún tipo de código secreto para que la CIA siempre tenga localizado tu coche?¿Realmente quieren hacerte pensar que estás comprando una nave espacial?
Cuando entro en Youtube, ya no puedo parar. Hace una eternidad que buscaba este vídeo: Popstar, de The Pretenders. Es brutal, reconocedlo. No paré de reírme la primera vez que lo vi. Creo que en algún momento lo censuraron, porque el mundo es así de absurdo.
La jornada laboral va a ser laaarrgaaa, así que me dedico esto para empezar el día con una sonrisa (o una sonora carcajada, ya veremos).
Yo siempre he sido más de Oasis que de Blur, la verdad, pese a que sean unos bordes descerebrados. Pero a este vídeo le tenía cariño, era tan entrañable el tetrabrick de leche, aiinsss!
El caso es que hoy viendo a una rostropálido de esas que salen en la tele, le dije al Señor Calamar, que era como el brick del vídeo, pero con traje de lentejuelas y cantando como un grillo. ¡Y ÉL NO RECORDABA EL VÍDEO!
Cielo santo, Señor Calamar, hubo un antes y un después en la vida de todo ser humano desde el "Coffee & TV". Sonaba a todas horas. Era lo único decente que repetían en los 40fitipaldis (los 40 es eso que algunos llaman emisora de radio, pero en la que sólo ponen no-música enlatada). Traté de tararearle la canción con mi inglés churrigueresco: sou guifmii cofiii an tiiviii jissstooooriiiii! Pero nada, ni por esas.
A ver si ahora se le refresca la memoria (de pez). El resto que la disfrute, si no quedó saciado en su momento.
Parece que no tendremos nardos hasta septiembre u octubre. Éstos no huelen, pero van directos hasta el cielo en un abrir y cerrar de ojos.
Hay cosas para las que nunca encuentro solución, ni siquiera un tratamiento que alivie el dolor eficazmente. Los recuerdos que nos dejan, son en definitiva el único consuelo posible.
Te mando un beso; el achuchón te lo daré este finde. Las flores son para ella; aunque también son un poco tuyas.
Ya sabes que te quiero; y que a pesar del tiempo y la distancia, sigo fielmente a tu lado, compañera.