martes, 17 de marzo de 2015

Superhéroes



Los superhéroes no existen. Lo que llamáis héroe es sólo una farsa; una tapadera que usáis porque estáis demasiado cagados para hacer lo que debéis hacer o tenéis demasiada pereza para intentarlo. Los superhéroes son una justificación inventada por los cobardes. La excusa de los mediocres, el amparo de los fracasados. Los superhéroes, si se los mira de cerca, sólo son superpersonas.

Por eso debes saber que la diferencia entre tú y un superhéroe, no radica en ningún superpoder oculto. La vida nos ofrece cada día decenas de oportunidades para convertirnos en personas extraordinarias.; pero mientras tú dices: “no podré, abandono”; ellos se repiten: “puedo...siempre se puede; un poco más, un poco mejor, ¡vamos!”.

La diferencia entre tú y un superhéroe, es su perseverancia en el intento, la tenacidad de su mente. La diferencia es, a fin de cuentas, la distancia entre hacerlo o no. El límite entre dormir y soñar.


*/ La IMAGEN pertenece a este proyecto tan chulo y se basa en una obra de William-Adolphe Bouguereau.

lunes, 16 de marzo de 2015

Come with me now

¿Sabéis esas canciones que se os meten en la cabeza y no os las podéis sacar de ninguna manera humana? ¿Y esa canción, que por agotados que estéis, de repente suena y os da la vida? Pues eso me pasa a mi con este TEMAZO!



*/ A tope con la semana. Feliz lunes a todos!

jueves, 12 de marzo de 2015

Olvidar

olvidar.
(Del lat. *oblitare, formado sobre el part. pas. oblītus, de oblivisci).
1. tr. Dejar de tener en la memoria lo que se tenía o debía tener. U. t. c. prnl.
2. tr. Dejar de tener en el afecto o afición a alguien o algo. U. t. c. prnl.
3. tr. No tener en cuenta algo. Olvida los agravios que te hicieron. U. t. c. prnl.
4. tr. p. us. Hacer perder la memoria de algo.
Rotary phone /// La vie dose

 Olvidar es cuando tu nombre ya no aparece en mi lista de llamadas recientes.

IMAGEN vista en Laviedose

miércoles, 11 de marzo de 2015

El cuervo

 http://f.tqn.com/y/tatuajes/1/S/t/C/-/-/Tatiana-Ivanova-Tumblr.png

Ella tenía un cuervo en el corazón. Una sombra oscura y despierta.  Hablaba poco, se alimentaba de casualidad. Un corazón omnívoro y oportunista. La llamaban salvaje. Nadie sabía nada de aves. Nunca imaginaron un corazón tan hambriento como el suyo. 

Imagen vía about.com

lunes, 2 de febrero de 2015

El caballo ganador


El problema del caballo ganador es que no tiene problemas. El caballo ganador no tiene obstáculos, ni compañeros. Siempre va delante, no conoce la derrota. Por eso, si mira hacia atrás, no se identifica con los otros caballos. No entiende su lucha, ni su esfuerzo. No comprende la dureza de la caída, la superación de volver a levantarse y retomar la carrera. Para el caballo ganador no existen las sombras ni las lágrimas. No hay miedo en su horizonte.

El caballo ganador, no sabe que la victoria es efímera y el verdadero éxito va tras él; y podría adelantarle. 


*/ IMAGEN extraída de la web cosasdeapuestas.

martes, 30 de diciembre de 2014

Loca



Hace unos días descubrí a Silvia Pérez Cruz...y me he enamorado! No podía dejar de compartirlo por aquí. Vais a amar su voz y punto.



*/ He tenido que poner una propina, por que estoy en fase #FanAbsoluta y no puedo dejar de escucharla.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Únicos



Ayer escuché a dos chicas hablando del dolor de la pérdida. Decían que era más sencillo elaborar el duelo cuando la pérdida se debe a la muerte de un ser querido, que cuando la provoca una ruptura; porque en el primer caso, la pérdida era radical y definitiva y en la segunda se conservaba una esperanza, un "y si...", un yoquesé posible aunque improbable. 

Yo creo que la mayor dificultad es seguir pensando que somos únicos. Que nuestro dolor, nuestro sufrimiento, es exclusivo e incomparable; que somos los más en todo. Doctores honoris causa de la vida. Esa percepción del mundo es un lastre. Somos normales, sin más. Casi todos estamos ahí, en la media, en la parte gordota de la campana. ¿Y qué? No pasa nada. Nadie ha muerto por ser corriente. Ser normal, ser del montón, no es malo. Ser del montón es una herramienta poderosa. Asumir que no somos excepcionales, así de entrada, está bien; nos permite ser como los demás, entender que los demás sufren o han sufrido igual que nosotros y que podemos superarlo igual que ellos.

Ser del montón es una herramienta poderosa. Significa que puedes hacer cualquier cosa; significa que puedes ser cualquier persona. Incluso tú mismo, en versión mejorada. Ser del montón es una herramienta poderosa. Úsala.