jueves, 30 de junio de 2011

Un amigo es un amigo

"Un amigo es un amigo", me dijo un amigo mío.
Y era tan amigo mío y tanta amistad la nuestra
que no supe qué pensar pero le dije mu dolío
"un amigo de verdad no lo dice, lo demuestra".


                                                                        (J.C. Aragón)


*/ En esto pensaba hoy... y en todas las veces que respondo "bien, ¿o te lo cuento?" (Y nunca lo cuento, porque ya han desconectado en el "bien" y con eso les basta)

miércoles, 29 de junio de 2011

Texas



...Before you take my heart, reconsider...

*/ Sorprendente, yo escuchando Texas... ¿¿en qué me estoy convirtiendo??

martes, 28 de junio de 2011

Calma


El calor sofocante se ha diluido con la llegada de la oscuridad. Junto a la ventana las palmeras oscilan con una cadencia lenta, como una bandera a media asta. A veces suena una moto lejana, el llorar de los semáforos, algún grillo torpe. La noche ha traído la calma. Observo la ciudad adormecida, espero.

La gente se siente feliz en mitad de esta nada. Cuentan estrellas, remueven sus copas, reaprenden a caminar descalzos. La gente adora esta calma. Esta calma espesa y falsa que no soluciona nada y posterga, un día tras otro, las preocupaciones de siempre. Esta calma entrando a codazos bajo mis cotillas, dilatando el espacio en el que me asaltan los imposibles.

Odio esta calma, en la que los minutos se hacen eternos y cada pensamiento se quiebra sobre si mismo sin final. Odio esta calma, que me permite darte vueltas mientras tus preguntas apisonan la estancia. Esta calma que espera, espera, espera, como yo, sin que nada ocurra.

domingo, 26 de junio de 2011

Confesión #33



Cuando venga la pelona, yo quiero que me pille riendo; por eso tengo que ir practicando desde ahora. Todos los días.

sábado, 25 de junio de 2011

Días azules



...Dónde están los días y ese azul
Di un lugar donde estés tu
Que si el azar nos va empujando hasta el final
Solo habrá casualidad

La casualidad
Nos va a alcanzar
Nos va a salvar
Y a matar...


*/ Días azules, tan raros como si les perteneciesen a otra persona.

viernes, 24 de junio de 2011

Demasiado

- Vamos a hacernos daño...

Mondo y otras historias



Mondo conocía a muchas personas, aquí, en esta ciudad, pero no tenía tantos amigos. Le gustaba encontrarse con aquellos que tienen una atractiva mirada brillante y que sonríen cuando se encuentran con uno, como si estuvieran contentos de vernos. Entonces, Mondo se paraba, les hablaba un poco, les hacía algunas preguntas, acerca del mar, el cielo o los pájaros, y cuando se iban estaban cambiados. Mondo no les preguntaba cosas muy difíciles, pero eras cosas que habían olvidado, cosas en las que habían dejado de pensar desde hacía muchos años, como por ejemplo, por qué las botellas son verdes o porqué hay estrellas fugaces. Eran como si hubieran esperado mucho tiempo una palabra, unos simples vocablos como éstos, así, en alguna esquina, y Mondo sabía decir esas palabras.

Eran preguntas también. La mayoría de las personas no saben hacer buenas preguntas. Mondo sabía preguntas, en el momento justo, cuando nadie se lo esperaba. La gente paraba unos segundos, dejaba de pensar en sí misma y en sus asuntos, reflexionaba y los ojos se le nublaban, porque recordaba haber preguntado eso alguna vez.

(Mondo y otras historias, J.M.G. Le Clézio)


*/ Todas esas preguntas en el tintero. Turbulencias. Quiero volverme transparente, simple.