martes, 22 de junio de 2010

Pateado

Me has pateado el corazón, o las entrañas.

Si fuera valiente, me habría repuesto. Te estaría odiando y destrozando a otros ilusos, como tú hiciste conmigo. Si fuera valiente no hablaría de ti, te olvidaría, viviría como si nunca hubieses existido.

Si fuera valiente, no estaría aquí, torpemente echándote de menos. Aunque echarte de menos también puede ser un acto heroico.

Sobre ruedas


Pues sí. Todo va sobre ruedas. Pero en el sentido más literal de la palabra.

Yo tuve unos patines cuando era una enana y hasta parecía que se me daba bien. Eran esos patines cursis y ultraseguros, que ahora han pasado de moda, pero con los que incluso yo era capaz de sostenerme (y desplazarme!!!) sin morir en el intento. Pero la adolescencia, tan cruel y necesaria, vino a disminuir mis reflejos y a limitar mi coordinación motora al escalón más bajo de los homínidos. Claro que este pequeño detalle (el de ser una inútil total sobre ruedas) pasó desapercibido hasta que hace un par de meses algún alma cándida tuvo la brillante idea de regalarme unos patines. Pero no eran unos patines del montón, no, no, no. Eran unos patines ideados por Satanás para extinguir de manera discreta mi especie.

Mis patines nuevos (a partir de ahora CDI, es decir, Criaturas Del Infierno), son en esencia parecidos a los de la imagen; así tan monos, tan aparentemente inofensivos y tan cab***es y sanguinarios en realidad.

Tras la toma de contacto inicial en la que todos tus amigos te repiten eso de: no te preocupes que esto es como montar en bici, nunca se olvida y yo maldigo una y otra vez a la memoria procedimental (porque no, amiguitos, no es ni tan implícita, ni tan maravillosa como dicen los expertos, muaajaja!) he conseguido reaprender a sostenerme sobre mis CDI. Y es entonces cuando ha comenzado el verdadero problema. Porque los bichos no tenemos una percepción real del peligro y la velocidad es algo que, de manera innata, nos mola. Así que, voy por la vida con mis CDI correteando a la velocidad de la luz y teniendo en cuenta mis escasos reflejos, llevo más hostias encima que Benedicto XVI. Moratones, quemaduras, postillas, distensiones musculares... no hay rodillera en el mundo que aguante mi ritmo.

Y ahora lo tengo claro, yo lo de lucir palmito en la playa era una batalla que había perdido de antemano, pero a heridas de guerra, uffff... ahí no me va a ganar nadie!!!


P.D.- Ni el adamantiun resistiría las hostias que me doy... pero es tan divertido^^

sábado, 19 de junio de 2010

Antojos


Seguro que son demasiado empalagosos y al final no me gustan, pero es que son tan monos, tan coloridos, taaan de Mujeres Ricas.

Así que quiero macarons, muuuchos, de todos los colores. Y una horchata fresquita ^^


(Y a falta de macarons siempre puedo conformarme con una buena palmera de yema y un batido. Todo muy light, estilo operación bikini a tope)

jueves, 17 de junio de 2010

Del cielo

...Y la dejaste volar
y tus ojos lloraron hasta doler,
pero sólo tú sabías
que así tenía que ser...


...Pero los pájaros no pueden ser enjaulados
porque ellos son del cielo
, ellos son del aire
y su amor es demasiado grande
para cortarlo...

miércoles, 16 de junio de 2010

Hoy toca



He sucumbido a la fiebre del fútbol; porque hoy toca. Yo no quería, porque yo soy más de babear con los chicos del basket (ay omá, ese Rudy, qué rico!), pero claro, tanto waka waka por aquí y por allá y tanto Del Bosque y tanto Villa anunciando helados... Total, que he pecado y me estoy inmolando en la hoguera del deporte nacional (¿¿o el deporte nacional es esa salvajada de los toros?? Ya no estoy segura). El caso es que como nunca se sabe cuánto va a durar España en una competición, hay que seguirla desde el principio, porque si te despistas un poco te lo pierdes.

Para engordar nuestro ego, desde hace un mes no dejan de repetirnos que España es favorita en el mundial; pero hoy todo son malas noticias, porque además de la reforma laboral y la convocatoria de huelga general para el 29 de septiembre (que a ver quién se acuerda para entonces); los chicos del telediario han recuperado la cordura y hoy han reconocido que favorita, lo que se dice favorita, favorita estadísticamente hablando, favorita en plan trayectoria histórica, favorita de ganar partidos y tal... favorita es Brasil. Pero España es la segunda, ¿eh? Total, que de aquí a caer en cuartos hay un suspiro ^^



*/ Por cierto, que ahora todos somos África, mira que bonito, que exótico y como mola... pero vamos a ver dentro de un par de meses quién coño se acuerda de África. Bicho dixit.

(Disfrutadlo, porque dudo mucho que Shakira vuelva a aparecer por el bichoblog)

Trífidos


Cuando un día que usted sabe que es miércoles comienza como si fuese domingo, algo anda muy mal en alguna parte.

Lo sentí tan pronto como desperté. Y sin embargo, cuando se me aclaró un poco la mente, comencé a dudar. A l fin y al cabo, era muy posible que fuese yo el que estaba equivocado, y no algún otro... Seguí esperando, acicateado por la duda. Pero pronto tuve mi primera prueba objetiva: me pareció oír que un reloj distante daba las ocho. Escuché con atención y desconfianza. Pronto el reloj comenzó a emitir unas notas altas y perentorias. Con gran tranquilidad dio ocho indiscutibles campanadas. Entonces supe que pasaba algo raro.

(El día de los trífidos, John Wyndham)


*/ Lo mejor de que a tu alrededor haya gente regalándose libros es que tarde o temprano se despistan y puedes hacerte con ellos.

Pulverizarse los ojos

13
explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome


21
he nacido tanto
y doblemente sufrido
en la memoria de aquí y de allá


23
una mirada desde la alcantarilla
puede ser una visión del mundo
la rebelión consiste en mirar una rosa
hasta pulverizarse los ojos


33
alguna vez
alguna vez tal vez
me iré sin quedarme
me iré como quien se va


37
más allá de cualquier zona prohibida
hay un espejo para nuestra triste transparencia


(Árbol de Diana, Alejandra Pizarnik)



*/ Hay una cartulina blanca en el centro de la mesa. Todo el mundo rodea el pupitre de manera instintiva, sin reparar en ella y sigue su camino. Pero yo estoy ahí, un día más, con mi cara de boba, con la mirada fija en el papel. Blanco, impoluto. Porque aunque nadie se dé cuenta, yo sé que todas las historias están ya escritas ahí.

Si alguna vez veo sobre la mesa una simple cartulina blanca, habré perdido el derecho a mirar.