martes, 7 de octubre de 2008

Lluvia



En esta tarde llueve, y llueve pura
tu imagen. En mi recuerdo el día se abre. Entraste.
No oigo. La memoria me da tu imagen sólo.
Sólo tu beso o lluvia cae en recuerdo.
Llueve tu voz, y llueve el beso triste,

el beso hondo,
Beso mojado en lluvia. El labio es húmedo.
Húmedo de recuerdo el beso llora
desde unos cielos grises
delicados.
Llueve tu amor mojando mi memoria
y cae y cae. El beso
al hondo cae. Y gris aún cae
la lluvia.


(Vicente Aleixandre)


Hoy es día de sofá, mantita y chocolate, es decir: día de lluvia. Me voy a clase, a mojarme un poco. Tan feliz.

¡Pasad un buen día!

Anuncios perdidos

Me encantaba este anuncio. Y después de mil años, lo he encontrado; así que he decidido torturaros con él. No puedo evitarlo, me gusta la publicidad.




La calidad de la imagen y el sonido es un poco dudosa, de acuerdo.

lunes, 6 de octubre de 2008

Mimos

Esta semana me han mimado mucho. Y "como es de bien nacido ser agradecido"... tenía que hacerlo en público!!!

El Señor Calamar, se coló el jueves en casa con pinturitas varias y demás utensilios para fomentar mis desastres pseudoartísticos. Esto es sólo una muestra.


Sólo de verlo me doy envidia. Si consigo obtener algún fruto decente, os torturaré con múltiples fotos y comentarios sobre ellos. Como de costumbre todos los garabatos frustrados acabarán en el salón, dormitorio, despacho, etc, de la jefa, que padece mis vicios como nadie.

GRACIAS

Pleminov vino de visita el sábado. Se atrevió a probar mi cena, hecho que le honra y le eleva a los altares junto a Hiro Nakamura. Para que os hagáis una idea de la calidad de mis artes culinarias, basta decir que preferí tomarme un bocadillo antes que probar lo que yo misma había cocinado. El Señor Calamar tiene un estómago de amianto y aún sobrevive a mis múltiples atentados gastronómicos.
Pleminov nos trajo recuerdos de sus viajes. Y magdalenas de chocolate. Pero de las magdalenas no hay fotos porque fueron devoradas por mí en el acto.


OTRA VEZ GRACIAS

Día mundial de los animales


Este fin de semana se ha celebrado el Día Mundial de los Animales. No es que a mi me vayan mucho estas historias de festividades de origen difuso; pero la verdad, es que conocer a cierto tipo de personas, me hace valorar más la vida de los animales. Así que, hoy va por ellos, ¿por qué no?

Yo a este bicho lo echo de menos una barbaridad cuando estoy en Madrid.

domingo, 5 de octubre de 2008

Donde tú vayas, iré yo


"Respondió Ruth: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos. Y viendo Noemí que estaba tan resuelta a ir con ella, no dijo más."

(Ruth, 1; 16-18)

Y todo fue mentira.

Los recuerdos pueden caber en una caja de cartón; ahora sólo falta dejarlos atrás, definitivamente, en la memoria.

Llegó tarde a todas las reconciliaciones posibles; o ni siquiera lo intentó. Me engañó. Nos engañamos. No hay más tiempo. No tendrá más oportunidades. Con cada día de silencio, fue tejiendo mentiras, excusas. Se me empañó la paciencia con tanta espera. Me cansé de oír las mismas historias sentada en un puñado de promesas, una montaña de intenciones. Se ha deshecho; se ha quedado en nada. Una caja de cartón llena de trastos.

Hoy es el último día que me permito pensar en ti. No volveré a mirar atrás.

jueves, 2 de octubre de 2008

miércoles, 1 de octubre de 2008

La ciudad



Dijiste: "Marcharé a otra tierra, marcharé a otro mar.
Habrá de hallarse en algún sitio una ciudad mejor.
Mas cada intento mío está condenado al error;
sepulto -como muerto- el corazón.
Y cuánto va a durar mi mente en esta confusión.
Dondequiera que mire, que vuelva mis ojos,
sólo veo aquí de mi vida los despojos,
y tantos años que pasé y perdí en este lugar".

Lugares nuevos no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad irá tras de ti. En sus calles pasearás,
las mismas, y en los mismos barrios envejecerás,
se te vera en estas casas acabarte.
Y siempre llegarás a esta ciudad. Para otra parte
-no esperes- no hay barco ya, ni senda para ti.
Lo mismo que tu vida la perdiste aquí,
en esta esquina, la perdiste en todos los lugares.


C.P.Cavafis





Hay personas que se pasan la vida huyendo de sus problemas, tiran la toalla y corren despavoridas. Pueden pasarse años huyendo. Pueden ampararse en la más absurda de las excusas o buscar la protección de otros. Pueden dejar los viejos rencores en barbecho, pueden incluso, fingir que no los recuerdan. Pero al final, cuando menos se lo esperan, sus conflictos les alcanzan; o descubren, que pese a darles la espalda, pese a su huida, han conseguido alcanzarlos.

La vida, tarde o temprano, nos pasa factura a todos.