Estoy furiosa y estoy triste. A veces hay algo tan salvaje dentro de mi, que siento que mi piel se agrietará y comenzarán a crecerme garras y escamas y plumas y fuego. Sin embargo, mi voz es tan pequeña y yo siento tanto el miedo, que mis gritos parecen la nana de un subterráneo.
Estamos atrapados. Tenemos tanto que hacer, tanto que mostrar, tanto que demostrar, que nuestro foco se estrecha. Apuntalamos los pequeños fragmentos de luz y nos los cosemos en el vientre. Canonizamos los párpados cerrados ante el desvarío y la tragedia.
Ojalá estar loca loca loca. Ojalá bordar buenas banderas que devoren la indecencia. Ojalá mi cuerpo frágil, empapado en rabia, cambiara el curso de la historia.
Aunque te equivoques y caigas y desoigas cada puta palabra que te digo. Y a pesar de estas insoportables ganas de atorarte un poco de sentido común en el gaznate. Con tus idas y venidas y tu gloriosa, espléndida, soberana costumbre de destrozarte la vida. En el olvido, el reencuentro, el fracaso, la rabia, el temor. En la sombra, con tus sombras.
Sin expectativas ni reproches. Sin reconocimiento ni dudas.
Con todo este dolor, este odio, estas ansías de quemar el mundo por ti.
Creen que la peor herida es un corazón roto. Y se equivocan. La peor herida, es la herida de realidad. Ese momento trágico en el que uno, finalmente, se da cuenta de que las cosas son como son y la única opción real es la rendición.
Ella no quería en realidad el tatuaje. No necesitaba la tinta, la historia, el símbolo.
Ella quería la sinceridad del tatuador: Te dolerá. Tardaremos una hora. Te picará. No lo expongas al sol. Que no entre en contacto con el sudor, ni el cloro. Tarda dos semanas en cicatrizar. Fin.
Ella quería la certeza de un dolor con caducidad. Un dolor de aquí y ahora. Que se rinde y desparece y deja sólo una cicatriz bonita, de adorno. Un dibujo que te recuerda: te hice daño, sí, pero luego te dejé libre.
Ella quería un dolor de mentira, superable. Un principio y un final con el que plantarle cara a todas las traiciones de la vida.
Tú veias como me difuminaba poco a poco. Y fingimos que no pasaba nada.
Cada vez más pequeña, más invisible. Pero no pasaba nada.
Nunca, nada.
El mundo quieto y yo desapareciendo. Tú inmóvil y yo desvaneciéndome.
No pasará tampoco nada, supongo, cuando el trazo se vuelva de nuevo firme. Cuando me haga otra vez, contorno y forma y color y luz. Cuando mis alas entumecidas, despierten de nuevo y se escapen de mi retrato.
No os equivoquéis: la cicatriz no duele. La cicatriz es visible y metafórica. Duelen las secuelas. Invisibles y definitivas. Para las secuelas no hay bálsamos ni poemas.
Me acabo de inventar un pájaro. Lo he llamado Antivol*. Es un pájaro extraño; no es como los demás. Tiene vértigo. Es mala pata para un pájaro, pero no cae en la desesperación. En lugar de compadecerse de su discapacidad, bromea.
Siempre que le piden que vuele, encuentra una razón divertida para no hacerlo y hace reír a todo el mundo. Además, tiene desparpajo y se burla de los pájaros que vuelan, de los pájaros normales.
(¿Adónde vamos papá?, Jean-Louis Fournier)
Reírse de uno mismo, luchar contra uno mismo y otras maneras de sobrevivir a la herida.
Ella era un pozo hermético meciendo derrotas. Toda la ira, la frustración. La herida de ese puto recuerdo que nunca te abandona. La maldita rabia de los puños cerrados estrangulando voluntades. Y era silencio y oscuridad revestida de sonrisa y cascada y agua fresca. Ella, el precipicio, el fango turbio, la guerra sumergida.
Tenía tanto, tanto guardado dentro, que ni Pandora quiso tocarla.
*/IMAGEN - Psyche opening the golden box, John William Waterhouse
Entonces llovió por dentro de las ventanas. Una lluvia lenta, espesa, imperturbable.
Llovió abriendo las costuras, agrietando diques, derribando muros.
La lluvia silenciosa y grotesca que se instala por rutina y disuelve los huesos.
Gota a gota, una lluvia derritiendo las montañas, convirtiendo en polvo los glaciares. Estábamos lloviendo a mares y a océanos y a huracanes. El agujero negro de los diluvios, absorbiendo todo lo que pudimos haber sido.
Llovió desgarrando las venas, inundando los pulmones, ahogando el aire.
La lluvia apátrida de los perdedores.
Y entonces, nadie soñó con soles ni arcoiris, ni muchachas con flores en el pelo. La lluvia caló tan hondo, que ya sólo aspirábamos al lodo.
Buueeeno, faltan menos de 24h para que se celebre la Gran Final de Eurovisión 2015...¡¡¡y por fin me he puesto al día!!! Y a pesar de que el bichoblog hace tiempo que está más muerto que vivo (y sin posibilidad aparente de reanimación); no he podido resistir la tentación de compartir mi porra Eurovisiva.
¡Aquí va mi Top 5!:
1) SUECIA - Mans Zelmerlöw - Heroes: Porque lo tiene todo y todo me gusta. Tiene temazo (plagiado de David Guetta, YES, pero Guetta me mola infinito, así que para qué me voy a quejar), tiene chulazo, tiene sonrisa profident y unas cejas perfectas, tiene luz y color y tienen a Ikea. Suecia WINNER!
2) GEORGIA - Nina Sublatti - Warrior: El ojo de Sauron hecho canción. Es muy diva, muy Evanescence ¡¡¡Y LLEVA ALAS!!! Toda ella me da como 'miedoamor' muy profundo.
3) LETONIA - Aminata - Love Injected: Si Malena es un nombre de tango, Aminata debe ser nombre de super finalista de Eurovisión. Eso es así. Porque es lo suficientemente rara (la canción, la puesta en escena, Aminata toda ella y Latvia en general) como para odiarla o amarla sin medias tintas. Y yo la amo.
4) BÉLGICA - Loïc Nottet - Rhythm Inside: Y diréis: "¿¿¿Bélgica??? Si Bélgica no está en las quinielas de nadie". Y yo os explicaré que sí, que Bélgica mola, porque obviamente a ese muchacho le hace falta medicación porque se tira por el suelo y canta "rappappá" y tiene un aura así como muy de Ramsay Bolton (previously, Ramsay Snow) y claro, los perturbados y yo nos atraemos mutuamente. Y también porque ese principio de canción es muy de Muse trasnochado (aunque no me lo vayáis a reconocer).
5) ALBANIA - Elhaida Dani - I'm Alive: Esto es algo personal. No es nada festivalera y sospecho que van a patinar infinito, pero hay algo en la canción y en la cantante que me gusta.
Reclamo expulsión DIRECTA para ARMENIA e ITALIA, por llevar esos terrores líricos.
EDURNE A LA HOGUERA! Eurofans y Edurneliebers (o lo que seáis los fans de Edurne), no me odiéis. Yo sé que ella es muy mona, muy adorable, que canta, que baila, que ole ese cuerpo y ese todo pero...ESTO QUE ES!?
Qué alguien me lo explique! Porque de la letra made in 'Google translate' (que ya tiene delito: "mi corazón me susurró a mi no vuelvas sin su amor", vomitopocadaporodemipiel, menos mal que canta en Español y no nos van a entender), no voy a hablar....PERO ESE COMIENZO DE CANCIÓN COMO SI FUERA LA PIEDAD DE MIGUEL ÁNGEL, eso no tiene perdón de dios (nunca mejor dicho). Y quitarse el vestido de Madonna del Brilli Brilli, para ponerse el vestido de esclava romana de Freixenet....WTF? Así no, ay, 'mis hogos', matadme, poned fin a esta agonía. Spain, zero points; L'Espagne, zéro point.
Montenegro es la nueva Portugal. Pensadlo.
ESLOVENIA - Maraaya - Here for you: (a.k.a. la Señora de los auriculares y la bailarina del 'Air Violin') . Reconozco que la canción tiene algo...pero ese algo aún no sé si me gusta. Lo que sí tengo claro es que no me gusta el vestido/mesa camilla y que hay que tener un HUEVAZOS como la Catedral de León para plantarse en Eurovisión "haciendo como que se toca el piano, pero no".
Y hasta aquí mi crónica pre-festivalera. Qué nervios, qué emoción! Eurokisses.
...You did not break me I'm still fighting for peace
I've got thick skin and an elastic heart But your blade it might be too sharp
I'm like a rubberband until you pull too hard
I may snap and I move fast
But you won't see me fall apart
Because I've got an elastic heart
I've got an elastic heart
Yeah, I've got an elastic heart
And I will stay up through the night And let's be clear, won't close my eyes And I know that I can survive I'll walk through fire to save my life And I want it I want my life so bad I'm doing everything I can
Then another one bites the dust
It's hard to lose a chosen one
You did not break me
I'm still fighting for peace
I've got thick skin and an elastic heart
But your blade it might be too sharp
I'm like a rubberband until you pull too hard
I may snap and I move fast
But you won't see me fall apart Because I've got an elastic heart I've got an elastic heart...
*/ Canción de miércoles-casi-jueves. Ya sabéis cómo es esto de que se te meta una canción en la cabeza y no pare de sonarte dentro.