*/ Aunque te lloré un mar, ya no te necesito...
domingo, 26 de diciembre de 2010
Más allá de sus narices

Hoy me despierto tosco y solitario
no tengo a nadie para dar mis quejas
nadie a quien echar mis culpas de quietud
sé que hoy me van a cerrar todas las puertas
y que no llegará cierta carta que espero
que habrá malas noticias en los diarios
que la que quiero no pensará en mí
y lo que es mucho peor
que pensarán en mi los coroneles
que el mundo será un oscuro
paquete de angustias
que muchos otros aquí o en cualquier parte
se sentirán también toscos y solos
que el cielo se derrumbará
como un techo podrido
y hasta mi sombra
se burlará de mis confianzas
menos mal
que me conozco
menos mal que mañana
o a más tardar pasado
sé que despertaré alegre y solidario
con mi culpita bien lavada y planchada
y no solo se me abrirán las puertas
sino también las ventanas y las vidas
y la carta que espero llegará
y la leeré seis o siete veces
y las malas noticias de los diarios
no alcanzarán a cubrir las buenas nuevas
y la que quiero
pensará en mi hasta conmoverse
y lo que es muchísimo mejor
los coroneles me echarán al olvido
y no solo yo muchos otros también
se sentirán solidarios y alegres
y a nadie le importará
que el cielo se derrumbe
y más de uno dirá que ya era hora
y mi sombra empezará a mirarme con respeto
será buena
tan buena la jornada
que desde ya
mi soledad se espanta.(Hombre que mira más allá de sus narices, Benedetti)
Corteo
Desde que vi el anuncio de Cirque du soleil presentando nuevo espectáculo en España estoy emocionada, mirando mi hucha con ojitos libidinosos.
Ayer, en plena efervescencia post-navideña, cometí la estupidez de mirar fechas y precios. Mi ilusión se ha ido a pique y he comprendido que el circo (del sol) no está hecho para los bolsillos humildes. Es normal. Entre tanta magia y tanto color, los pobretones hacemos feo entre el público. Es mejor que luego en el deuvedé, sólo salgan niñas rubitas de rostro angelical. Porque el arte, el espectáculo y la cultura tienen que mantener cierto caché, chica. Y si no que le pregunten a la Sinde, ¿no?.
Ayer, en plena efervescencia post-navideña, cometí la estupidez de mirar fechas y precios. Mi ilusión se ha ido a pique y he comprendido que el circo (del sol) no está hecho para los bolsillos humildes. Es normal. Entre tanta magia y tanto color, los pobretones hacemos feo entre el público. Es mejor que luego en el deuvedé, sólo salgan niñas rubitas de rostro angelical. Porque el arte, el espectáculo y la cultura tienen que mantener cierto caché, chica. Y si no que le pregunten a la Sinde, ¿no?.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Shake up Christmas
*/ He sobrevivido a las compras de última hora y hasta me ha dado un pasajero arrebato navideño...
Sed felices! ^^
miércoles, 22 de diciembre de 2010
martes, 21 de diciembre de 2010
Confesión (XXI)

Parece que nadie ha encontrado las notas aún; pero debería sonar pronto una canción que se llamase "Tengo tanta suerte... de no saber de ti". Yo casi la paladeo ahora a ritmo de tango maldito. Sí, debería existir ya esa música; y así yo podría tararearla entre trago y trago, flaca, dedicada a ti.
Resumiendo:
franquezas,
no comment
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